Nueva etapa

Antes de contaros como está siendo nuestra nueva etapa como padres quiero daros una explicación de porqué desaparecimos de  repente tanto del blog como de Instagram como de todas las redes sociales. 
Todos los que me seguís o seguíais sabéis que este blog surgió cuando empezamos a buscar el embarazo y que durante ese tiempo tuvimos un aborto. Cuando nos volvimos a quedar embarazados empecé a hablar de ello sobre todo en Instagram. Estaba súper contenta ya que por fin lo habíamos conseguido y me encantaba compartir esa alegría con la gente que no me conocía ya que nadie de mi entorno supo lo del embarazo hasta los 3 meses. 

Al principio del embarazo (realmente al principio, en medio y al final porque ese miedo no lo pierdes nunca) estaba a-c-o-j-o-n-a-d-a. Tenía pánico a que algo saliera mal. Primero pensé que, cuando en la Eco de las 12 semanas me dijeran que todo iba bien perdería ese miedo, pero para nada. Luego lo aplacé a la Eco de las 20 “Cuando llegue la de las 20 ya estaré mejor” eso me repetía a mí misma. Llegó la Eco de las 20 semanas y gracias a Dios todo fue bien, así que el miedo se desplazó hasta los 7 meses… “Bueno si nace con 7 meses, aunque sea prematuro tiene muchas opciones de ir bien”  Y así durante todo el embarazo 🤷🏼‍♀️ 

Miedos, miedos y más miedos. 

El caso es que, durante el primer trimestre estuve compartiendo mis avances en Instagram, algo de lo que no me arrepiento porque conocí a gente maravillosa (Sole,  Una mama arquitecta, Desde el día que dije si, eso va por vosotras. He pensado mucho en vosotras estos meses😉) peroooo también me sobrepasó. Y os explico por qué llego un punto en el que no pude más.

Ya os he dicho que viví mi embarazo con miedo por todo. Por suerte tuve un embarazo maravilloso: no tuve nauseas, no tuve ni un mareo, ni un vomito, todo me sentaba bien, no estaba cansada… estaba estupenda. Tan estupenda que el primer trimestre me preocupaba. 

Siempre nos han vendido la imagen de que un embarazo es sinónimo de malestar. Si nos imaginamos a una mujer embarazada lo primero que se nos viene a la cabeza es una chica vomitando en la taza del vater. Pues yo no fui de esas. 

Cada vez que entraba en Instagram y veía las fotos de chicas que se habían quedado embarazadas más o menos cuando yo, todas o el 99% tenían nauseas, se encontraban fatal, no querían comer… vamos “lo típico” Yo cada vez que veía eso más me preocupaba. Y lo peor no era eso, lo peor eran los comentarios de la gente “Si tienes nauseas es que todo va fenomenal” “No te preocupes por tener muchos síntomas, lo preocupante es no tenerlos” “Si te levantas mareada es normal”  🤔

Pues yo no tenía nada de eso así que me empecé a agobiar. Pensaba que “lo normal” era estar mal y si yo estaba bien es que algo iba mal así que decidí marcharme. Decidí que tenía que dedicarme única y exclusivamente a mi embarazo, a mi bebé y no leer comentarios que lo único q conseguían era hacerme daño y dudar de mi misma. Y por eso me fui. No quería saber nada, ni quería leer nada. 

Ahora, echando la vista atrás me doy cuenta de que hice bien, muy bien. Creo que no somos conscientes de hasta qué punto juzgamos a otras personas, de hasta qué punto decimos frases que tomamos como verdades absolutas aunque no tengamos ni idea.

Me acuerdo que en la semana 10 me compre el Ángel Sound. Lo mejor que pude hacer. Subí una foto diciendo que había conseguido oír el corazón y una chica me dijo qué si estaba segura, que eso no podía ser el corazón, que era muy pronto. 

Yo me defendí diciendo que por supuesto que era, pero me acojone pensando que a lo mejor me había equivocado. Y esa fue la gota que colmó el vaso. Decidí tomarme un tiempo para mi y mi bebé, sin influencias externas, sin agobios, sin pensar que el resto de mujeres estaba vomitando mientras yo estaba tan a gusto en mi sillón, por lo que al resto de mujeres les iba a ir fenomenal y a mí fatal.

Decidí coger distancia y fue lo mejor que pude hacer.  Y ahora con mi bebe en brazos todo se ve distinto. Se la madre que quiero ser, sé cómo quiero actuar y los comentarios me dan igual. 😁

Con lo que me pasó aprendí. Aprendí que hay muchas mujeres que lo pasamos mal sin necesidad, que lo establecido como “normal” puedo que no sea lo “normal” para ti. Aprendí que lo que funciona para el 90% de la gente no tiene porque funcionar para el 10% restante y sobre todo aprendí que un embarazo es un momento emocional muy complejo y que ninguna mujer tiene el “derecho” de juzgar a otra o de hacer testamento de sus opiniones. 

Así que a partir de ahora abrimos una etapa nueva como padres de la que estamos disfrutando mogollón porque es maravillosa y estamos súper contentos de poder compartir batallitas con todos los que nos quieran leer 🎉🎉🎉

Y ahora sí que si, gracias a Dios somos “Padres Primerizos a los 30” 😉

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De ilusiones y autoengaño 

¿Conocéis esa sensación, ese sentimiento cuando deseas algo tanto tanto que cualquier mínima posibilidad de alcanzarlo se convierte en una ilusión enorme? ¿Cuándo quieres algo con todas tus fuerzas y te aferras a lo que sea para decir que si, que está ahí aunque todo el mundo te diga, de la mejor manera posible e intentando no hacerte daño que no?

Todos y todas las que estamos en proceso de búsqueda pasamos por esto. Tienes tantas ilusiones, tantas esperanzas de ser madre o padre que cualquier leve síntoma te hace poner tu radar en marcha y hacer cálculos sobre cuándo nacerá ya que estas segurísima de que ese dolor de pechos que tienes es por las hormonas del embarazo, no porque la regla se acerque. 

Cuando empezamos con la búsqueda, no la seria, los primeros intentos de a ver qué pasa, hace ya un año, yo era totalmente psicosomática: si una embarazada por la calle tenía nauseas yo también las iba a tener, fijo. A ver, no exageremos… No hasta ese punto… Vale, lo admito… Pero sí que sentía que me dolían más los pechos, que tenía nauseas, diarrea, estaba agotada… Incluso tenía mejor olfato, algo que en mí ya está bastante entrenado ya que soy capaz de olor que un niño se ha hecho caca estando  a 10 metros de él… Llamémoslo defecto profesional. Olfato que a veces falla y si un niño se ha tirado un pedete y a mí me huele a caca reviso 14 culos en busca de la cacota imposible hasta que le preguntas a uno “X” te has tirado un pedete?” Y X se despiporra y te dice “…Sssii…😁😁”

Yo jamás había controlado mis ciclos hasta que empezamos la búsqueda con lo cual,ser una paranoica psicosomática me vino muy bien para aprender que pasaba con mi cuerpo antes de que me viniera la regla:

Psicosintoma 1: dolor de pechos. Descubrí que, como 5 o 6 días antes de que me baje la regla me empieza a doler el pecho. Un par de días antes de la regla el dolor desaparece de golpe, empiezo a manchar un pelin marrón y ya está aquí mi amiga.

Psicosintoma 2: nauseas.  Aprendí que 2 o 3 días antes de que me baje la regla se me revuelve el estómago, se me quita el hambre y me dan náuseas, sobre todo después de comer.

Psicosintoma 3: diarrea.  Más o menos a la par de las nauseas viene la diarrea. Un par de días descompuesta y la regla baja.

Psicosintoma 4: el olfato. Ya os he dicho que por mi trabajo tengo este sentido muy desarrollado con lo cual, este Psicosintoma no tiene motivo ni razón, es falso completamente. Simplemente que le prestaba más atención esos días, pero nada más. 

Seguro que tenía más psicosintomas pero los he debido de borrar de mi mente…

Uno de los mayores autoengaños que sufría al principio de los tiempos era el de los Test de Ovulación.
Empecé a hacérmelos cuando decidimos buscar en serio, hace ya 8 meses. Por aquellos entonces yo no sabía ni cuando ovulaba, ni que era un TO, ni cómo se usaba. Yo pensaba que ovularía el día 14 del ciclo como toda hija de vecino. Pues no.

Con esa idea empecé a hacerme los test. Llegaba el día 14 y eso estaba blanco nuclear. Yo le decía a “Súper A” que no podía ser, que los tenía que estar haciendo mal. Eso es que estaría meando cuando no debía o tenía que empezar a beber menos agua para concentrar la orina, seguro que era eso…

Como pasaban los días y eso no salía, empecé a ver fantasmas. Una leve rayita para mí ya era un positivazo. Y le decía a “Súper A” 

“¿Lo ves? Está ahí, se ve claramente” 

“Cariño, ahí no se ve nada”

“Vaya que no, mírala,está ahí, se ve perfectamente la raya” 

“Si pero eso pone aquí que no es un positivo, que tiene que estar más marcado que la de control”

“Ya está, porque tú lo digas. Es que está más marcado”

“No sé cariño…” 

Todo esa conversación se desarrollaba mientras yo movía los test de un sitio a otro para que le diera otra luz y mi querido novio esposo pudiera ver la puñetera raya que yo veía claramente.

Pero no, eso no era positivo. Si, estaba la raya pero no lo era. Ahí descubrí que ovulo entre el día 20 y el 22 del mes. No el 14…

Me costó dos meses aprender eso. Cada vez que veía que la raya no se marcaba para ser positiva yo me inventaba algún atisbo de que ahí estaba…

Al final deje de auto engañarme porque aprendí que cuando es positivo es positivo y se nota. 


Aquí os dejo una clara muestra: el de arriba positivazo, el de abajo aunque se marca, es negativo. En los primeros meses yo hubiera intentado ver el de abajo como positivo por todos los medios posibles, pero no, por mucho que queramos si la primera línea no se marca más que la de control o como mínimo exactamente de la misma intensidad, no es positivo. Puedes estar cerca, que a lo mejor si te lo hubieras hecho dos horas antes habrías pillado el pico y te habría salido positivo, pero amiga, un TO como el segundo es negativo.

Lo peor de los autoengaños es cuando la gente se une a el. Mi novio esposo a veces me seguía el engaño, supongo que por no desilusionarme o por no oírme protestar y encima enfadarme con él porque no me daba la razón… Cualquiera de las dos opciones es válida.

“Mira cariño, tengo las tetillas más grandes a que si? Seguro que este mes estamos”

“Mm mm si.. Si parece..” 

¿¿¿¿COMO QUE SI PARECE???? No no no!!! Si no están más grandes no están más grandes!!! Pero el pobre que iba a hacer… No quería que me pusiera triste otra vez, no quería hacerme daño y en parte el también tenía esa ilusión y esa esperanza, con lo cual todo el mundo que se preocupa por ti y que comparte tus ilusiones empieza a formar parte del autoengaño. 

Todo esto lo he aprendido a lo largo de este año. No sirve auto engañarse ni crearse falsas ilusiones o esperanzas porque luego la guantada es mucho más grande y duele más. 

Lo mejor es ser realista y ser prudente. Cuando algo es positivo lo es, ni hay que mirarlo 20 veces ni al trasluz. Cuando se está embarazada se está y cuando un TE es positivo lo es. Es cierto que habrá casos y casos, he leído de chicas que el TE les salía negativo con 3 días de retraso y a la semana les salía positivo. (Si, leí muchos foros sobre esto cuando a mí se me retrasaba dos dias y, sumando todos mis psicosintomas, yo ya pensaba que estaba embarazada, me hacía un TE, salía negativo y seguía pensando que estaba mal, hasta que al día siguiente o dos horas después la regla bajaba como una campeona)

Es cierto que cada cuerpo es diferente y que los niveles de hormonas son distintos y cada embarazo un mundo, pero creo que todas tenemos que ser conscientes de lo que es real y lo que no y de hasta qué punto hay que hacerse ilusiones sobre algo. 

Yo lo pasé mal creándome falsas esperanzas y he visto a muchas chicas pasarlo igual de mal. No os hagáis daño innecesario, haceros ilusiones si (ya dije en Instagram que yo ya estoy calculando cuando nacerá si me quedo este mes) pero con producencia y que no os influya mucho lo que os diga el resto, cada una tiene que conocer su cuerpo para tener un poco los pies en el suelo. 

Y aprovechar, aproveche este tiempo de búsqueda para conocernos mejor vosotras mismas, para conocer vuestro cuerpo (a mí me sirvió muchísimo todo este proceso para conocer mis ciclos a la perfección) incluso para conocernos mejor como pareja. Compartir las ilusiones pero también los miedos.

Que estos meses de búsqueda no sean en vano, sacar lo positivo de la experiencia, aunque se la haga cuesta arriba siempre hay algo bueno, algún aprendizaje os vais a llevar, seguro 😉

Lo que nadie te dice cuando abortas

Y esto es lo que nadie te cuenta cuando tienes un aborto…
Que no sabes dónde estás, que en un momento estas súper feliz disfrutando de la vida y al segundo siguiente lo único que quieres es llorar. Que eres la persona más simpática del mundo y al minuto el mundo es tu enemigo y vas sacando los dientes al primero que se te cruza…Que hay días en los que piensas que todo va bien, que puedes superar lo que te pasó y días que piensas que esto es una pesadilla y que porqué a ti…

Que te ríes y lloras con la misma facilidad, que te enfadas y te contentas en la misma milésima de segundo…
Que puede que te tires un mes y medio abortando, que no sabes si estás ovulando o te ha venido la regla porque el sangrado que estás teniendo no sabes si es el mismo proceso de aborto que no ha terminado o un quiste que el cambio hormonal te ha dejado de regalo y te está haciendo sangrar. 

Que te tienen que hacer más análisis, más ecografia a para controlar que todo vaya bien.

Que no sabes cuándo va a terminar esto y que estás cansada, muy cansada de todo.

Que quieres que tu regla vuelva con normalidad, que aunque te parezca mentira decirlo, quieres tener la regla.

Que todo esto termine. Volver a ser tu porque ahora mismo no sabes quién eres porque no sabes qué pasa en tu cuerpo.
Pero no te preocupes, ahora estás triste, muy triste, pero a lo mejor en cinco minutos eres la persona más feliz del mundo y así estarás no se sabe hasta cuando.
Hasta que tus hormonas decidan dejarte en paz y volver a centrarse.

Superar un aborto

Sinceramente, no he buscado en Internet nada sobre superar un aborto. Podría haber escrito la típica ¿Cómo superar un aborto?  pero a no ser que fuera un blog de alguien que haya pasado por lo mismo, dudo mucho que las  típicas páginas sabelotodo de papás y mamás me fueran a ayudar mucho.

Cómo se supera un aborto… pues supongo que cada una lo intenta superar a su manera. No creo que algo así se llegue a superar. Aprendes a llevarlo, es una experiencia que te ha tocado vivir y que ahí está y estará siempre.

También depende del caso. En mi casi fue un micro aborto. ¿Ventaja? Que no había nada. No se llegó a formar embrión con lo cual, cuando me hicieron la eco en la que me dijeron que hasta ahí habíamos llegado, no vi nada. Solo estaba el saco.

Yo sabía que el embarazo no iba bien desde el primer momento. No me preguntéis por qué, pero lo notaba. Básicamente notaba que no notaba nada y no me refiero a síntomas.

Cuando nos hicimos el test y vimos el positivo, nos quedamos paralizados. Este mes no nos lo esperábamos para nada. No me había hecho TO, no estuvimos pendientes de nada y pasó. Normalmente aunque no te lo esperes un mes determinado, si es algo que buscas desde hace tiempo y que es lo que más deseas en el mundo, lo lógico es estar contento. En mi nuestro caso no, no es que estuvieramos dando saltos de alegría precisamente y no porque no nos hiciera ilusión sino por prudencia.

Cuando te haces un TE y sale positivo siempre piensas en cuándo lo dirás, en si esperar mucho, poco etc.  Nosotros pecamos de prudentes. Solo lo sabían nuestros padres y mis dos mejores amigas y hasta el momento en el que empecé a manchar seguía sin saberlo nadie. De hecho, a día de hoy, todavía hay amigas intimas mías que no saben absolutamente nada.  No es que no quisiéramos decirlo por que fuera pronto o tarde, en el fondo creo que no lo decíamos porque sabíamos de alguna manera que no iba a ir bien.

De verdad que no puedo explicaros esa sensación con palabras. Yo en ningún momento sentí que fuera a ser madre, no tenía esa ilusión. Solo tenía miedo y un mal presentimiento y al final se cumplió.

Ahora, escribiendo esto, me siento fatal porque parece que no quería a mi bebé y no es eso. Le quería, le quiero y le querré y aunque no llegará a haber embrión yo he estado embarazada y yo iba a ser madre y ahí dentro se iba a formar mi bebé que ya no va a estar. Y le echo de menos, claro que le echo de menos aunque ni siquiera se formara. Quizá el sentimiento que no tuve al principio por el miedo de que pasará algo, salió en el momento en el que me dijeron que llevaba razón y que dejará de hacerme ilusiones. Porque por mucho miedo que tengas, por muy malas sensaciones que tengas, al final siempre tienes un mínimo de esperanza de que las cosas puedan ir bien.

El primer día que manché lloré. Lloré mucho porque empezaba a confirmar mis sospechas de que llevaba razón. Fuimos a urgencias sin decir nada a nadie. Solo pensaba en mi padre y en la ilusión que le hacia ser abuelo. En “Super A” , que siempre tan positivo, pensó hasta el último momento que todo iba a salir bien. Y en mí. En que me había obsesionado tanto con que no iba bien que al final lo había conseguido. Esa manía que tenemos muchas personas de ponernos en lo peor para que luego el palo sea menos duro. Yo soy de esas. Era de esas hasta que me ha pasado esto. Porque ahora he visto que no me ha servido de nada, al contrario. Me he dado cuenta de que las 6 semanas que estuve embarazada no tuve ni pizca de ilusión cuando podía haberlas disfrutado, aunque luego hubiera ido mal, pero por lo menos habría sido feliz el tiempo que durara  y no tendría ahora mismo el sentimiento de culpa que tengo por pensar como pensaba y que al final pasara, ni el sentimiento que tengo de no haber disfrutado esas semanas ni con “Super A” ni con el embarazo, el sentimiento de haber sido infeliz, la angustia y el miedo. No compensa ponerse en lo peor. Si de algo me ha servido el aborto ha sido para darme cuenta de esto. No merece la pena preocuparse en exceso, no merece la pena amargarse adelantándose a lo que pueda pasar.

Si hubiera ido bien habría pasado 9 meses obsesionada con que algo fallaría.  Así que no, un aborto no se supera. De un aborto se aprende. Las malas experiencias siempre enseñan algo, siempre te hacen plantearte cosas, verte a ti mismo desde otra perspectiva y sobre todo te hacen crecer.

He aprendido que la próxima vez que vea un TE positivo lo voy a disfrutar. Como una loca además. Y que seré prudente si, pero no voy a pensar que va a ir mal para luego sufrir menos porque es autoengañarse: sufres igual o más.

¿Cómo empezó el aborto? Cuando empecé a manchar busqué en internet síntomas de aborto. Por una vez tengo que decir que, en mi caso, todo lo que ponía coincidía.  Por raro que parezca, ese pozo de sabiduría falsa que es internet muchas veces, esta vez no se equivocó.  Cuando empecé a manchar marrón me fui a urgencias y me dijeron que se veía el saco y que todo estaba bien. Que reposo relativo.  Tras esto empecé a manchar con un tono mas rosado y empezaron los retortijones flojittos. Era el viernes por la noche. Me fui a urgencias otra vez y ya estaba sangrando un poco. He de decir que yo nunca llegue a manchar las braguitas, siempre era cuando me limpiaba. Lo digo porque una de las cosas que leí es que la hemorragia de un aborto era como una regla y los dolores debían ser más fuertes: en mi caso fue menos que una regla y solo tuve un par de retortijones que se me pasaron al tomarme un gelocatil.  El sábado por la mañana volví a urgencias donde la ginecóloga me dijo que el saco seguía ahí y que

¿Cómo estoy ahora? Pues después de estar 10 días de reposo absoluto cansada, estoy cansada. Parece mentira pero lo de no moverse pasa factura. Además, al dejar de tomar la progesterona he empezado a sangrar como si me hubiera venido la regla pero con unos retortijones muy fuertes.

Esta mañana he ido al médico a por el alta y me ha dicho que me daba hasta el lunes para que termine de recuperarme esta semana. Así que nada, aquí sigo sin currar. Por un lado mejor porque no me apetece absolutamente nada volver.

 

La adolescencia precoz

  Cuando hice la selectividad quería estudiar Historia. Siempre he querido ser profesora y la historia me encanta así que, era la mejor opción: profesora de Historia. 

Entonces empecé a pensar que no quería aguantar adolescentes hormonados que me contestaran mal y que fueran unos maleducados asi que me decidí por Infantil y después por Primaria ya que era una edad (sobre todo infantil) en la que todo era amor, inocencia, diversión y podías enseñar a los niños desde pequeños para que no llegarán a ser esos adolescentes insoportables a los que yo no quería dar clase. 

Bien, todo correcto. Este año tengo una buena clase. Se portan bien, se llevan bien… Mejor dicho. Tenía. Ahora mismo lo que tengo es una clase de adolescentes de 2 años. Así. Sin miramientos han decidido que están en la edad del pavo. Todo les molesta, están irritables, lloran y se ríen al mismo tiempo… Vamos, que solo les falta venderme papeletas para el viaje de fin de curso. 

Me gritan!!! A mí!!! Su profesora que se desvive por ellos y me gritan en mi cara!!! Y claro, yo como buena “madre” de adolescente le digo al niño en cuestión “Que sea la última vez que tú me gritas a mi” Si, esas discusiones que se pueden tener entre unos padres con su hijo adolescente en casa las tengo yo aquí multiplicadas por 14. 

También les he soltado alguna vez una frase muy buena “A mí no me hables así” Muy buena frase si mis adolescentes al menos supieran hablar. Ellos pasan de mis frases pero desahogo la frustración de tener que lidiar con ellos en plan quinceañeros durante todo el día. 

Lo de que todo les sienta mal es alucinante. Cogen un juguete y ven a un niño con otro, tiran el que tienen para quitarle al niño el suyo porque claro, ese mola más. Entonces llegó yo y les digo que no se quitan los juguetes a los amigos, que cuando termine de jugar se lo deja. Cuando aún no he terminado de decir la frase ahí va ¡¡¡rabieta!!! Si, porque a la adolescencia precoz se le unen las rabietas. Va unido en un todo inseparable.  

Y esa rabieta es algo lógica. Te frustras y te sale la rabieta, vale, lo entiendo. Ahora, lo mejor es cuando el niño al que le van a quitar el juguete se lo cede amablemente al otro y como yo ya le he dicho al “ladrón” previamente que no se quitan los juguetes pues ale ¡ya no lo quiere! Y yo le digo “pero cogelo que te lo está dando” y entonces… ¡Rabieta! Y claro, yo voy a hablar con él y no quiere saber nada de mi. Le dejó su espacio y viene llorando llamándome. Le abrazó, le digo “¿cogemos el juguete?” “nooooooo😭😭😭” “¿jugamos con otra cosa?” “noooooooo😭😭😭😭😭” Le das más mimos, le dejas en el suelo y de repente ¡va a quitar otro juguete a otro niño pasando del que le han dejado! Sí señor, entramos en el bucle porque yo le vuelvo a decir que no, que así no, que le han dejado otro y no ha querido y que no se quitan los juguetes. Otra vez a llorar. Y yo pienso “Santa Paciencia” y mientras sucede eso, otro ha decidido que va a meter las manos en el váter, porque si, porque mola. Entonces yo voy y le regañó y le digo que eso es una guarreria y que se va a poner malito y el ¡se ríe en mi cara y vuelve a meter la mano! Y mientras,otros han pensado que bajarse los pantalones e ir con el pañal al aire por clase es divertido. Y les ves corriendo con sus diminutos culillos y partiéndose de risa mientras intentas desinfectar la mano del niño que la ha metido en el váter y das gracias a que en ese momento solo había agua.

Y llegamos a la comida. A “S” antes le encantaban los macarrones pues ahora ha decidido que no los quiere y para demostrarlo le da un guantazo a la bandeja. Estupendo. Entonces yo con mi Santa paciencia voy y le digo “vale, si no los quieres comente el segundo” y se lo empieza a comer pero decide que es mejor meter la mano en los macarrones y encestarlos en el vaso de agua del de al lado. Y le dices “S” si no quieres no te los comas pero guarrerias no” y entonces coge un puñado de macarrones y los tira al suelo😲😲😲😲😲 Reto. Retoooooo!!! Empiezan a retar si, los niños a esta edad empiezan a retar.  

Después la siesta. Todos saltando por las camas. Ale! Alegría! Y acuestas a uno y otro sale corriendo y otro se quita los calcetines y otro grita. Porque como gritan a esta edad!!!!

Y ahí es cuando piensas “pero por qué no hice historia!!!! Por quéeeeeeeeee”😩😩😩😩

Hay algunas escuelas de padres que se titulan “Los terribles dos año” y es que, no se nos avisa de esta adolescencia precoz y ocurre y,sinceramente no sé que es peor, si un quinceañero hormonado o un niño de dos años en pleno auge de personalidad. 

Menos mal que luego con un abrazo y una sonrisa te compensan todo… O casi todo😉

A favor del método Estivill

Esta semana me he enterado de la polémica que se ha formado a raíz de la entrevista que le hicieron al “maestro” Estivill. 

La mayoría conoceréis este famoso método para dormir a los niños. Para los que no lo conozcáis os informo,así en versión resumen: se trata de dejar llorar al niño hasta que casi se desgañite para que se duerma. 

Esa es la versión resumen exprés. Si te lees el libro,ese proceso de dejar llorar al niño no es tan salvaje ¡Madre mía, es que yo soy una exagerada! No padres del mundo no, tranquilos que no es así. Se trata primero de dejarle llorar un minutito… Luego vas y le dices que lo haces por su bien y que le quieres mucho… Te vas de la habitación y, si vuelve a llorar, le dejas dos minutos… Y básicamente se trata de eso. El caso es mantenerse firme si el niño llora. 

  
Si,la verdad es que sí que este hombre tenía toda la razón del mundo. Es el mejor método. De hecho, yo cuando sea madre lo pondré en práctica. Me parece excelente. Lo mejor que se puede hacer cuando un niño de cuánto¿ 6 meses? ¿9meses? ¿11 meses? ¿13 meses? La edad a la que tú decidas que el niño duerma solo, me da igual, pero lo mejor que se puede hacer es decirle “Eh colega! Que mira, este es el plan. Ahora tú, persona que acaba de nacer como aquel que dice, persona que está  empezando a conocer el mundo, vas a salir de la habitación esta tan mona en la que estabas con papá y mamá y te vas a ir a dormir ahí solito.Eso sí, sin rechistar y aceptando que te tiene que parecer bien. Si te da miedo ¡madura chaval! ¡Que ya tienes 10 meses! Ah, y si echas de menos a mamá o a papá no te preocupes, date media vuelta porque si lloras nadie va a venir a consolarte. Bienvenido al mundo colega”

Ahora el señor Estivill ha dicho en una entrevista que no, que no hay que dejar a los niños llorar. ¡Pero qué barbaridad es esa! ¡Quién ha dejado a su hijo llorar para que aprenda a dormir! De verdad que llegar a pensar que había que hacer eso… Ah, y dice que los que hemos entendido eso al leer su libro es que no nos hemos enterado o que realmente no lo hemos leído. 

Pues bien, yo me he leído ese maravilloso libro. Ese libro que me encanta y que considero un paradigma de la crianza y el respeto hacia los niños. Vamos, no se podía haber escrito mejor. Yo con mis dos carreras, mi máster en innovación e investigación educativa y mis 10 años de experiencia con niños, debo ser de los idiotas que entendí que al niño había que dejarle llorar. Si es que soy taaaaan cortita. Culpa mía señor Estivill, todo culpa mía. Usted lo escribió fenomenal. Fui yo la que no me enteré. 

Ahora solo le quiero hacer un apunte. Nada, uno así sin importancia. Yo soy Maestra, no soy una eminencia de la ciencia como usted, ni trabajo en la unidad del sueño. Simplemente llevo 10 años durmiendo a entre 14 y 20 niños a la vez. A la vez si. Y jamás, jamás he dejado a un niño llorar para dormir y jamás he dejado a un niño sin consolar y jamás he dejado a un niño sin acariciar la cabeza si lo necesitaba para dormir. Y,¿sabe qué? Que mi método funciona. Que 14 niños se duermen. Que duermen casi 2 horas de siesta. Que se van a la cama contentos. Que duermen tranquilos y no necesitan llorar.

Es cierto que es diferente que los niños duerman en el cole a que duerman en casa pero la solución no es dejarles llorar. Jamás. Cada niño lleva su ritmo, cada niño duerme a su manera, cada niño necesita su respeto.

De verdad os lo digo, no dejéis a un niño llorar para dormir, no es necesario.

Solo quiero pedir perdón en nombre de las personas que de verdad somos profesionales, que de verdad nos preocupamos por el respeto hacia los niños, a aquellos padres que siguieron sus consejos. Lo siento de verdad. También quiero deciros que no os culpabilicéis si lo hicisteis. Erais primerizos, inexpertos y todo el mundo se equivoca. Tampoco creo que el niño sufra un trauma por haber empleado ese método, simplemente creo que no es el adecuado para nada, pero si ya lo hicisteis hecho está. No os martiricéis. Y para todos los que están a favor del método Estivill (he leído comentarios de gente que lo defiende a ultranza) pues… No os voy a decir nada. Solo que no sigáis leyendo mi blog porque no creo que estéis muy de acuerdo con mi forma de educar. 

No quiero que él post sea eterno así que os dejo pendiente otro post con consejos para dormir a los niños desde el respeto y tranquilos, que aquí sí que vais a poder tocarles. 

Besos!!!